El desenlace judicial por el brutal asesinato de Gabriela Pérez dejó al descubierto un entramado mafioso impulsado por el control de la caja de Soelsac, entidad sindical que agrupa a más de 20 mil afiliados en la provincia. Esta sangrienta disputa gremial aparece fuertemente entrelazada con pugnas de poder en el seno de la barrabrava del Club Talleres.

Tras conocerse la sentencia, el escenario sigue abierto y bajo una gran tensión. El expediente mantiene la búsqueda activa de un prófugo vinculado a la causa, al tiempo que los investigadores intentan dar con el paradero e identidad del tirador desconocido que ejecutó el mortal ataque.

Con información de Perfil.