El reconocido músico y exlíder de Los Caballeros de la Quema, Iván Noble, fue el gran protagonista de un intenso intercambio reflexivo durante su visita a Almorzando con Juana (Eltrece). Frente a la conductora Juana Viale, el artista se desnudó emocionalmente al revelar su reciente e inesperado acercamiento a la fe, motivado principalmente por el avance de los años y la inquietud que le produce la finitud de la existencia.

El cruce se dio en una mesa integrada también por el actor Benjamín Alfonso y la astróloga Ludovica Squirru, donde se debatía sobre horóscopos, terapias alternativas y convicciones personales. En ese marco, Noble dejó perplejos a los comensales con una frase contundente: “Yo empecé a creer en Dios hace dos meses”. Tras el impacto inicial, suavizó sus dichos aclarando que era “una forma de decir, hace poquito”, para luego argumentar su postura: “Me pongo viejo y uno busca consuelos”.

Ante la repregunta de Viale sobre el estado actual de sus pensamientos espirituales, el cantante aclaró que no se trata de una certeza absoluta sino de un recorrido interno. “En realidad, quiero creer”, confesó. Cuando la presentadora le señaló que el mero deseo ya representa una manifestación de fe, el invitado coincidió: “Quiero creer, lo cual ya es una forma de creer”. Al precisar qué anhela encontrar en esa búsqueda, sintetizó: “Que alguien nos va a cobijar cuando todo esto se acabe”, disculpándose entre risas por llevar la conversación del almuerzo hacia un terreno tan existencial.

El intercambio sumó la visión de Alfonso, quien planteó que dimensiones como el arte, la música y el afecto podrían trascender el plano físico. Sin embargo, el músico le restó dramatismo al legado que dejarán sus canciones: “La posteridad me tiene sin cuidado”, disparó. El tono del diálogo volvió a profundizarse cuando Viale le consultó sin rodeos si le asustaba la idea de dejar de existir, a lo que Noble respondió con total franqueza: “Sí. La nada”.

Para poner en duda la visión idealizada de la trascendencia eterna que se promueve desde doctrinas como el catolicismo, el compositor apeló a una parábola de la mitología griega sobre un mortal que obtuvo la inmortalidad pero olvidó pedir la juventud eterna. “Vos pediste vida eterna, acá la tenés”, bromeó para graficar cómo una existencia interminable podría convertirse en una carga, dejando en claro que sus cuestionamientos sobre lo trascendente siguen más abiertos que nunca.

Con información de Infobae.