El escenario financiero muestra un marcado reacomodamiento en las expectativas para los próximos meses. En la City porteña, los analistas recalcularon sus previsiones y estiman que la divisa estadounidense finalizará el año por debajo de la barrera de los $1.600, consolidando una tendencia de mayor previsibilidad.
Esta calma en las cotizaciones se explica fundamentalmente por dos factores determinantes: por un lado, las nuevas señales de intervención enviadas por el ministro de Economía, Luis Caputo; por el otro, un contexto internacional que acompaña gracias al fortalecimiento de las monedas en la región.
Con información de iProfesional.

